
En AVUI aplicamos pintura electrostática con tecnología avanzada de recubrimiento en polvo (powder coating), diseñada para ofrecer protección anticorrosiva, alta durabilidad y una estética uniforme.
Nuestro proceso incluye un tratamiento previo de fosfato de zinc en caliente, que mejora la adherencia entre el metal y la pintura, generando un acabado más resistente al desgaste, la humedad y la exposición solar. Este servicio forma parte esencial de nuestra cadena metalmecánica, donde integramos corte, plegado, soldadura, pintura y ensamblaje bajo un mismo estándar de calidad.
A diferencia de la pintura líquida tradicional, utilizamos una carga eléctrica para adherir el polvo de resina al metal, con curado térmico entre 180° y 200°C.
A rayaduras, impactos y agentes químicos industriales
Sin chorreos ni burbujas en toda la superficie
Sistema de recuperación del polvo no adherido
Sin solventes ni emisiones tóxicas al ambiente
Combinamos precisión técnica, control ambiental y cumplimiento normativo en 5 etapas críticas
Trabajamos con resinas poliéster 100% arquitectónicas, reconocidas por su durabilidad exterior y capacidad de mantener color y brillo por décadas.




Tonos corporativos y metalizados bajo pedido • Control de repetibilidad con espectrofotometría
Cada pieza pintada pasa por un proceso de inspección que evalúa espesor, adherencia y uniformidad. Solo después de superar estas pruebas, el producto se aprueba para embalaje y despacho.

El proceso es 100% libre de solventes y emisiones tóxicas. El polvo no adherido se recupera y reutiliza, reduciendo el desperdicio a casi cero.
El servicio de pintura electrostática de AVUI es reconocido por su nivel de precisión, su durabilidad comprobada y su capacidad de adaptación a proyectos especiales. En AVUI no solo pintamos piezas, protegemos inversiones.